
Acá van fotos de fachadas. Esa de ahí es la parte superior de la Estación Central de Nueva York, lugar en el que convergen miles de trenes y subtes diariamente, y lugar en el que Holden Caulfield se dejó su equipaje durante los 3 días de El guardian entre el centeno.

Esta es de una barbería que no está lejos de la estación.

Chinatown. Podría vivir en Chinatown una temporada, con tal que no sea frente a esta especie de homenaje de cemento, a todos los descendientes de aquella vasta tierra que perdieron la vida luchando por causas estadounidenses.

Los simpáticos inoperantes, como los llama Miguelito. Esta es la fachada de la O.N.U. Ante el edificio, frente a todas las banderas del mundo unidas en condiciones de igualdad, mostrando alegre y despreocupadamente sus diversos colores a una de las partes más modernas y económicamente activas de la ciudad, uno siente de pronto una conmoción y una inexplicable esperanza en el futuro feliz del mundo. No hay que dejarse engañar, sin embargo: la sensación dura alrededor de tres segundos y se trata de un efecto visual bien estudiado por el M.I.T.

Esta es una toma de agua para bomberos, que saqué la otra noche cerca del puente de Brooklyn, digamos que casi desde abajo, y del lado de Brooklyn.

En la biblioteca pública de Nueva York. La encontré de casualidad una tarde camino a otro sitio, y pensé en entrar y hacer una visita corta. Me terminé quedando alrededor de tres horas. Es un edificio maravilloso, de rincones como el de arriba.
Las que siguen son algunas fotos tomadas en Greenwich Village, comenzando por una frente al espejo junto a Lela y siguiendo por dos vistas a un edificio impresionante.


Este edificio está o cerca de Times Square o en Noho. 
Y acá van algunas fotos tomadas en Providence. Un detalle de un edificio del centro.

Y la extravagante residencia Fleur-de-Lys. Pronto, más detalles.
