
¿Y si Manuel Dorrego, exiliado en Baltimore, hubiera conocido a Edgar Allan Poe? Tal la pregunta que cruzó repetidas veces por mi cabeza mientras leía la parte en la que Pueyrredón manda al exilio al primero, en el libro “El loco Dorrego”, reciente publicación de Hernán Brienza.
Revisando, sin embargo, supe que cuando Dorrego llegó a Baltimore, ya adulto, Poe no pudo haber tenido más de 8 años, sin contar que se encontraba, justo en ese momento, en Inglaterra.
Como sea, estas realidades no responden a la pregunta, que puede reformularse así: ¿Y si Dorrego hubiera conocido a Poe, de todos modos? Si hubieran tenido más o menos la misma edad y por casualidad se hospedaban en la misma pensión o conversaban incidentalmente en alguna taberna, ¿qué habría visto el uno en los ojos del otro? ¿De qué podría haber hablado un defensor de los valores federales y de la causa latinoamericana, luchador valiente, herido repetidas veces en combate, socarrón y orgulloso, con el padre del cuento policial, genio de la literatura de terror, poeta musical y torturado, inspiración de miles de escritores -y lectores- que vinieron después de él?
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2 respuestas hasta el momento ↓
cecilia // Abril 2, 2007 a 1:00 p04 |
una nueva categoría de pregunta. porque existe, digamos, la pregunta “para saber información” (la hora, la calle liniers o alvear), la “retórica” (la que el cura dice desde le púlpito o la famosa “hasta cuándo catilina”) o aquella cuya respuesta se sabe de antemano (“hoy te juntás con tus amigos?”). pero esta es fascinante.
Romina Beatriz // Septiembre 19, 2008 a 1:00 p09 |
Hola, me parecio grandiosa tu inquietud.- No se me habia pasado eso por la cabeza mientras lei el libro.- Que grande Manuel Dorrego.- Un abrazo, Romina