Felices juntos

Entradas de Abril 2007

Subte B

Abril 26, 2007 · No hay comentarios

Hace ya unas tres semanas que el trayecto entre las estaciones Dorrego y Malabia apesta, tanto de ida como de vuelta, a cualquier hora y sin merma alguna en la intensidad. Me ha sorprendido notar lo mucho que se tolera el olor; no parece molestar a nadie. No digo andar rasgándose la camisa o haciendo espamento, como decía mi abuela, pero extraña la ausencia de caras de asco, de manos cubriendo las fosas.
Mi teoría es que los habituales pasajeros, incluyéndome, nos estamos acostumbrando al misterioso olor cloaquesco y húmedo que hay entre las estaciones Dorrego y Malabia y que, despacito y sin gestos de asco, se está prolongando hacia Gallardo de un lado y Lacroze de otro, donde terminará cubriendo, si nadie se lo impide, tantas otras fosas.

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La estoica figura y el señor de traje rojo

Abril 12, 2007 · No hay comentarios

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Haberlo sabido

Abril 11, 2007 · 3 comentarios

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El escritor Pedro Mairal tiene un texto titulado “El viaje dentro del viaje”, que puede leerse en el nro. 30 de El Interpretador. Cito un fragmento: “El problema del neurótico, del ansioso, es que se le anula el tiempo y se olvida de la sucesividad. Ve todo de golpe. Da vueltas en la cama atormentado por la cantidad de trámites del día que se viene, sin darse cuenta de que el día va a estar poblado de horas y momentos que le van a ir permitiendo hacer las cosas paulatinamente. Su cabeza salta y se instala ya dentro de la dificultad, olvidando las transiciones.”
Si mi psicólogo me hubiera explicado más o menos así el asunto, me hubiera ahorrado un montón de dinero en sesiones.

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Calamity Jane

Abril 7, 2007 · 1 comentario

Terminé de leer “Waiting period” (ver entrada previa); contra todo pronóstico, tiene un final feliz, en cálidas playas de Costa Rica, cosa que me alegró. Ahora estoy leyendo “A sangre fría”, de Truman Capote. Voy por la página 225. Es tremendamente apasionante, estoy fascinada. Cuando termine seguramente tendré ganas de una temporada de lectura ligera y cómica; tal vez relea mis Ásterix y daré una vueltecita por la calle Corrientes a ver si doy, de una vez, con “Calamity Jane”, de la saga Lucky Luke. No se lo encuentra por ningún lado.

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Calamity Jane existió efectivamente. Fue una de las prominentes figuras femeninas del Lejano Oeste. Usaba ropa masculina, podía beber a la par de un hombre (y más que la media; llegó a ser muy alcohólica) y luchó contra los indios. Su verdadero nombre era Martha Jane Cannary. Su apodo, “Calamidad”, probablemente se deba a que amenazaba con una a culaquier hombre que la molestase… Estuvo perdidamente enamorada del pistolero Wild Bill Hickok. Al morir éste durante una partida de póker (ya sus compañeros de juego lo habíán notado un tanto intranquilo: a Wild Bill no le gustaba sentarse de espaldas a una puerta, sino de espaldas a la pared, para descartar un eventual ataque desde ese ángulo. Esta vez, sin embargo, no había llegado a tiempo para ocupar la silla apropiada y su temor cobró la forma que él tanto había profetizado en sus paranoias: le dispararon en la parte de atrás de la cabeza, con un revólver calibre 45), decía, al morir éste, Calamity Jane dijo haber estado casada con él y ser la madre de su único hijo, que había dado en adopción en algún momento. Nadie pudo probar esta historia y nadie podía recordar haberla visto embarazada. Además Wilckok estaba casado con una señora Agnes, a quien, a decir por su correspondencia, amaba sinceramente.
Tiempo después Calamity se casó de verdad y tuvo una hija, pero el matrimonio no duró y no sé qué habrá sido de la pequeña; en 1900 se organizó una colecta para poder enviarla a un convento, pero Calamity Jane usó el dinero para comprarle tragos a todos sus amigos. Por entonces trabajaba en el denominado “Wild West Show” de Buffalo Bill, parecido a una función circense con obras y narraciones de aventuras, donde ella mostraba sus dotes para cabalgar y disparar. La echaron en 1901, por peleona y borracha. Murió en 1903 cuando se le complicó una neumonía. Su último deseo, de ser enterrada junto a Wilckok, fue respetado.

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