Por más remake, por más revival, nunca más podrá componerse una canción heorica de los ‘80, de esas que al escucharlas lo dejaban a uno dispuesto a luchar contra los malos, a enamorarse de alguien imposible, a separarse porque el destino lo ha querido así, a irse al desierto para olvidarse de todo y sobrevivir a base de jeans, fe y una cantimplora, para luego encontrarse en la ruta con alguien de quien uno se enamoraría sin remedio otra vez, o con las patotas de Mad Max, o con Sarah Connor, o con el castillo en el que Bonnie Tyler canta Eclispse total del corazón.
Mi hermana miraba obsesivamente la película “Calles de fuego” allá por el 87 u 86. Yo la ayudaba a verla y nos heroizábamos juntas. La enganché la otra noche en la tele y la vi entera. Me di cuenta de lo recontramala que es en realidad, pero en esta secuencia final, sentí lo mismo que sentía en la panza cuando tenía 11 o 10 años y la cantaba emocionada con mi hermana, en el living de casa.
Entradas de Octubre 2007
80s de fuego
Octubre 27, 2007 · 3 comentarios
Categorías: Música
REM de siesta
Octubre 25, 2007 · 7 comentarios
Lo bueno y lo malo de los sueños de siesta es que son incuestionables; caen como un ladrillazo y hay que bancárselos así como vienen, como cobrántote por darle una pausa arbitraria al diario andar. Así que esta tarde a las 6, cuando me levanté repleta de sordidez por el sueño extraño y denso que había tenido, no se me ocurrió quejarme. No me voy a poner aquí a contar unos sueños que sólo a mí podrían interesarme, pero creo que de cuando en cuando es muy-necesario experimentar un sueño de siesta.
Categorías: Ocurrió un día
Soy un plato…
Octubre 23, 2007 · 6 comentarios
Hay gente rarísima. Hoy en una clase de baile llega una compañera nueva, y entre otras cosas dice: “lo que pasa es que yo soy un personaje…”. Algo parecido presencié hace no mucho, en un auto. La chica al volante dijo: “Pasa que soy muy graciosa…”
En ambos casos, total seriedad y convencimiento.
Nada de recogimiento.
Me hicieron acordar de un bar que conocí, cuyo subtítulo es “Espacio de culto”. Yo creía que ese tipo de comentarios: es un plato/personaje/chistoso/bar de culto, siempre están en boca de terceras personas. Se trata de expresiones que, por naturaleza, deberían ser esquivadas por los yoes. Pero ya ves, no siempre es así.
Costumbres argentinas.
Categorías: Preguntas preguntas...
Casus belli
Octubre 16, 2007 · No hay comentarios
Decidí declararle la guerra a Guillermo esa noche que vino a casa a cenar. No bien llegó me arrepentí de haberlo invitado y me entraron ganas de empujarlo fuera. Intenté demorarlo mostrándole un marfil que no sé quién había arrancado de una tecla del piano pero fue inútil: como un bólido se apresuró a la cocina. “¡Trágalo tierra!”, pensé fuerte, pero nada sucedió. Al saberme abandonada por las fuerzas de la naturaleza, intenté desandar el resorte humillante que me había impulsado a agasajarlo de ese modo.
Categorías: Relatillos
Día de la blogacción - nuestro aporte
Octubre 15, 2007 · 2 comentarios
El site propone que cada blog del mundo postee hoy algo en relación a la defensa del medio ambiente. Yo mando la anécdota de mi hijo cuando tenía 6 o 7 años (yo tenía 26 o 27, qué tiempos). Pasó que fueron a podar las ramas del gran árbol que estaba en el medio del patio de su escuela. Al ver a los hombres de overol naranja provistos de grandes tijeras y algo parecido a una sierra eléctrica, corrió hacia él con su guardapolvillo a cuadritos, se abrazó a su tronco y se negó a soltarlo hasta que no le dieran garantías de que no le harían daño. En su cabecita, desde luego, esas no fueron las palabras pensadas, pero sí seguramente las intuidas. Las garantías nunca llegaron, lo llevaron por la fuerza a la dirección y me llamaron por teléfono. Fui sin tener idea de qué había ocurrido (”ha habido un problema” fue todo lo que me dijeron) y al contarme el asunto me costaba reprimir la emoción y el orgullo. Le dije a la señora maestra que nada le hubiera costado explicarle al niño que podar no es lo mismo que talar o matar. Mi hijo tenía los ojos rojos del llanto, le expliqué la cosa y se tranquilizó. En fin, que no sé si la propuesta de blogacción, de que cada blog ponga su post ecológico, tenga mucho sentido para cambiar algo. Pero sí lo tendrá, seguramente, que muchos niños puedan sentir la vida secreta y silenciosa de los árboles y sigan creyendo, cuando grandes, que es importante preservarla.
Categorías: Ocurrió un día
Rugby
Octubre 8, 2007 · 2 comentarios
Ayer vi todo el partido de Los Pumas y anteayer buena parte del de los All Blacks. El rugby atrajo mi atención por primera vez alrededor de marzo, cuando vi que unos grandulones levantaban a otros grandulones para que alcanzaran el balón en ese pasillo humano llamado ”line”. Vi que los hacían saltar por los aires como niños en un cumpleaños o bailarinas medio torpes. Me pareció hermosísimo. Luego me enteré de que en el line los jugadores emplean un código particular, desconocido por el otro equipo, para que levantadores y levantados sepan si tienen que actuar. Me gusta que el balón se pase para atrás porque le da un ritmo centrífugo al juego y porque debe haber una sabiduría secreta en una acción que contradice el hecho de que, para ganar, hay que ir hacia adelante. Me gusta que se metan desbocados en las barreras de los oponentes, que galopen sin miedo, con el balón en sus manos, escapándose. Eso me gusta: que lleven algo en las manos y que corran y corran para protegerlo. Me gusta la tangibilidad del rugby.
Categorías: Ocurrió un día
Tan lejos, tan cerca
Octubre 4, 2007 · 6 comentarios
Anoche me vine a dar cuenta de que Dorothy Parker nació 3 años después que H.P. Lovecraft. Sus vidas transcurrieron en estados casi vecinos durante años, e incluso Lovecraft vivió en Nueva York -en Brooklyn- una larga temporada, antes de volver, podrido de la gran manzana, a su Rhode Island natal para siempre.
Ella era popular, desenfadada, publicada. Él no. Ella escribía sobre los secretos cotidianos de la gente común. Él sobre los maniáticos secretos de gente extraña.
¿Qué se hubieran dicho si se hubieran cruzado en un café?
Probablemente se habrían caído pésimo.
En fin, cosas que uno piensa. Tan distintos.
Categorías: Preguntas preguntas...
Los tres estigmas de Palmer Eldritch - I
Octubre 2, 2007 · 2 comentarios
Leo por segunda vez “Los tres estigmas de Palmer Eldritch” de Philip Dick. Voy por la parte en la que seis colonos del desolado Marte mastican la droga “Can-D”, que los mete en un mundo ilusorio que ellos mismos confeccionan en la vigilia con los diseños de moda en miniatura que le compran a la fábrica “Perky Pat”. “Pat” es por “Patricia” y Patricia es una suerte de muñeca barbie que tiene a un Walt como pareja. Una mujer que mastica Can-D, se traslada al rato al cuerpo de Pat: anda en su auto, come su comidita, duerme en su camita, se relaciona con Walt. Se puede hacer de a varios. Entonces, en el capítulo en el que estoy, hay tres hombres metidos en Walt y tres mujeres metidas en Pat, que está usando un traje de baño de diseño sueco. Desde luego, la fábrica de los diseños Perky Pat es la misma que trafica clandestinamente la droga Can-D. ¿Cuál es la joda de masticar Can-D? Estos colonos, expulsados de la Tierra híperpopulada, con nada más que ver que a los otros colonos y la arena roja de Marte, se sienten de nuevo en casa gracias al Can-D. Pero en una casa mejor: bajo los efectos de la droga, “siempre es sábado”. Y a Pat y a Walt les gusta la buena vida. Hay muchas teorías acerca del funcionamiento del Can-D: al parecer, mientras más precisas y preciosas sean las cositas que comprás a la empresa Perky Pat, más realista y fabuloso será tu viaje. Otros dicen que es más bien como un sueño lúcido, y que el efecto depende del alcance de tu imaginación. Otros dicen que al dejar el cuerpo para meterse en Pat o Walt, éste muere, con lo se pierde el peso del pecado. Philip Dick era un genio. En la portada de mi libro, esto dice Terry Gilliam sobre él: “A todos los que se extravían en las realidades que se multiplican infinitamente en el mundo moderno, recuerden: Philip K. Dick llegó primero”.
Categorías: Libros
