Con la psicóloga me pasa a veces lo mismo que le pasa a Miguelito cuando, todavía en la playa en la que se conocieron, Mafalda le dice que está contenta de que vivan cerca y que en la ciudad le va a presentar a todos sus amigos. Miguelito entonces piensa: “¿Cómo? ¿Tiene amigos? Yo pensé que era su único amigo y ahora resulta que sólo soy un amigo más”, algo así. Hoy salgo de mi sesión (o clase, para el caso), y mi psicóloga recibe con el mismo buen humor con el que me recibe a mí, a una chica rubia como diez años más chica que yo. Y se meten al consultorio (o aula). Yo me quedo en el descanso de la escalera mirando ensombrecida la escena y pensando que no soy su única “paciente” (alumna), sino tan sólo una más, y que las pilas que mi profe pone cuando habla conmigo, se las pone con cualquiera. Ni modo.
Celos cognitivos
Febrero 15, 2008 · 7 comentarios
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7 respuestas hasta el momento ↓
invertebrada // Febrero 17, 2008 a 1:00 p02 |
hola querida. A mi tambien me intriga mi relacion con mi sicologa. Pero lo que me pasa es que cuando me voy llega otra chica que me mira, me mira pero no me saluda. No se si corresponde que le diga hola ya que hace un año que nos cruzamos. Y no da para romper el secreto profesional. Encima siempre está abatida…Misterio.
Cambiando de tema, como soy nueva, como hiciste para ordenar tan precioso tu blog con tantas categorias? Todavia no entiendo muy bien las herramientas…
Besos, L.
Ana // Febrero 19, 2008 a 1:00 p02 |
Mmmm… Interesante. Yo propongo que le digas “hola” a ver que pasa. Para que no te sientas sola en el trance, haré lo mismo con la chica rubia cuando la vuelva a ver. Y luego, intercambiamos percepciones.
Beso!
(Te mando tips por mail)
Arcofirme // Febrero 19, 2008 a 1:00 p02 |
Ana, mi psicologa es un bombon, hablando de tranferencias. Mi peso es que se enamore alguna vez de algun paciente, y que ese paciente no sea yo. Cuando salgo del consultorio y me cruzo a uno que siempre va de traje, peinadito, cama solar, con auto, pienso, estoy perdido. Pero todos los jueves renace la esperanza.
Ana // Febrero 19, 2008 a 1:00 p02 |
Monsieur de l’arc, si tu psicóloga es classy y tiene una pizca de buen gusto, jamás de los jamases se sentiría atraída por un hombre que hace uso de las camas solares. Aparte del aspecto físico, sus neurosis deben ser aburridísimas… o muy truculentas.
En fin, que estoy llena de prejuicios.
Cass // Febrero 21, 2008 a 1:00 p02 |
Me causa una intriga demencial todo lo que se cuenta de la terapia. Será que me ha llegado la hora??
Muy buena anécdota
Ana // Febrero 22, 2008 a 1:00 p02 |
Jo! Una argentina que no va a terapia, eso sí que es raro. ¿Sabías que Argentina tiene una cifra casi ridícula de psicólogos per capita? Una de las más altas del mundo, concentrada, desde luego, en Buenos Aires. Y de toooooda esa cifra ridícula, el 80% consiste en psicoanalistas. No por nada las películas de Woody Allen, el neurótico, tienen tanto éxito aquí.
pao // Marzo 31, 2008 a 1:00 p03 |
pues para evitarme esos inconvenientes (y muchos otros, creo) me curé solita la neurosis y ahora mi relación con la sicóloga es de cliente a proveedora de servicios : es mucho más sano, chica, de veras!
(una pasada tu blog ! felicitaciones!)