Felices juntos

El sueño de Cassandra

Junio 21, 2008 · 5 comentarios

Al nacer Cassandra, sus padres dieron una gran fiesta en el templo de Apolo. Cuando se marcharon se dejaron olvidados a sus hijos, podemos suponer que estaban algo beodos. Al día siguiente se dieron cuenta no bien despertaron y corrieron al lugar, donde los encontraron profundamente dormidos y con dos serpientes lamiéndoles los órganos de los sentidos. Ese ritual purificador hizo que los niños tuvieran dotes proféticos. Según otra tradición, Cassandra había recibido el arte de la adivinación de parte del dios Apolo, bajo condición de entregarse a él. Ella aceptó pero cuando se hizo con el don rechazó acostarse con el dios, con todo y lo guapo que era. Así que Apolo, despechado, no le quitó el don de la profecía pero sí el de inspirar confianza. Por eso el cuento del pastor mentiroso podría estar vagamente inspirado en la leyenda de Cassandra. Cuando ella decía que algo iba a ocurrir, nadie le creía. Por dar un pequeño ejemplo, cuando Paris raptó a Helena, la muchacha dijo que aquello provocaría la ruina de Troya y la gente ni mú hasta que se armó.

Todo esto para hablar de la película de Woody Allen hoy en cartelera. Le he dado vueltas al título, porque Woody Allen no pone títulos así nomás y es uno de los pocos directores a los que las distribuidoras le respetan los nombres que le pone a sus películas. Así, hemos de agradecer que Hannah and her sisters sea Hannah y sus hermanas y no Enredos familiares, que The Sleeper sea El dormilón y no Locuras en el futuro, que Match Point sea Match Point y no Infidelidad fatal y que Cassandra’s dream sea El sueño de Cassandra y no Juegos peligrosos. (Es cierto que Deconstructing Harry fue Los secretos de Harry, pero capaz que no pusieron deconstruyendo porque suena feísimo. En cuanto a Annie Hall, le dejaron Annie Hall pero con el subtítulo de Dos extraños amantes ). A lo que iba, eso de darle vueltas al título, supongo que tiene que ver con que los hermanos protagonistas recibieron todos los indicios posibles de que lo que estaban por hacer los llevaría a la ruina y de todos modos siguieron con su plan: no creyeron en las señales y se negaron a pensar en otras opciones. Digamos que tenían bien metido en la cabeza el slogan ese de no-dejar-pasar-las- oportunidades, porque si lo hacés te arrepentirás por siempre y dejarás en evidencia que sos un desapasionado de la vida. Es un slogan de lo más autoritario. Creo que por ahí va lo mejor de la película, que a decir verdad no tiene el mejor de los ritmos y por eso aburre de a ratos. La han comparado, con razón, a otras dos producciones del autor que lidian con el crimen y la culpa: Crímenes y pecados y Match Point. Pero en ambas los móviles de los perpetradores tienen que ver con sus metidas de pata personales y el deseo de que el mundo seguro y plácido en el que viven no se disuelva bajo sus pies. En ambas películas los demás tienen también un peso importantísimo. Los perpetradores no pueden soportar que sus respectivos secretos -relaciones extramatrimoniales- sean descubiertos por familiares y amigos. ¡Qué deshonra si se enterasen los demás! Así que pum, un disparo certero y fin de la historia.

En Crímenes y pecados Judah manda a matar a Dolores (vaya nombres) y la culpa lo carcome durante meses. Al final de la película, sin embargo, en un diálogo casual con el personaje que hace Woody Allen, atribuye su propia historia a una idea literaria y cuenta cómo la culpa termina cediendo, se va diluyendo con el tiempo hasta transformarse en una experiencia ajena. En Match Point el remate es más ambiguo; Chris mata a Nolah y la película termina con él mirando por la ventana. Pareciera que sí, que la culpa va a carcomerlo durante toda su vida de prolija opulencia.

En El sueño de Cassandra, la apuesta se parece. Pero aquí hay una diferencia: los hermanos no corren el riesgo de perder lo que tienen, sino de no conseguir lo que quieren. Y no han metido ninguna pata, o ninguna pata realmente grave. Uno tiene sueños más ambiciosos que el otro, y es el primero el que termina convenciendo a su pusilánime hermano para librarse ambos de sus deudas y alcanzar la seguridad con un sólo disparo certero, por encargo de su tío benefactor. Lo mejor de El sueño de Cassandra, según mi lectura, es que reelabora la idea de los límites que estamos dispuestos a transgredir a la luz de los sueños zonzos de nuestra época. Todo, como el título indica, termina mal porque no escucharon a Cassandra. El precio fue altísimo por algo muy, muy tonto, casi burdo. Empujando un poco más, lo mismo podría decirse de Crímenes y pecados y Match Point y de muchísima otras películas y libros y en definitiva, de la historia de la humanidad. Pero en la nueva película de Woody Allen esto es lo que se elige plasmar, antes que la culpa y todo lo demás.

Categorías: Películas

5 respuestas hasta el momento ↓

  • Capitán Burton // Junio 21, 2008 a 1:00 p06

    Estimada Ana,

    La película no la vi, pero sobre el mito de Cassandra siempre me gustó pensar que lo que realmente sucedió fue lo siguiente:
    Apolo le dio el don bajo la condición que ella se uniera a él. En el mismísimo momento en que le da el don, Cassandra tiene una visión. Ve todo lo que sucederá y lo que podría suceder. Es un segundo, pero le basta para comprenderlo todo. Ve como a raíz de su casamiento Apolo encontrará la ruina. Por eso decide rechazarlo, aun sabiendo lo que le espera.
    Cassandra se condena a una vida de locura y sufrimiento, pero por amor a Apolo.
    En fin, muy de telenovela, pero más lindo de imaginar.
    Saludos
    Capitán Burton

  • Ana // Junio 23, 2008 a 1:00 p06

    Será de telenovela, pero no tiene fisuras su historia, capitán, queda redondita… Con tanta histeria dando vueltas (ahora y siempre) esos son los desenlaces que necesitamos, carajo!
    Gracias por la visita.

  • Myke Myers // Junio 25, 2008 a 1:00 p06

    Sin embargo “Deconstructing Harry” fue adulterada hacia “Los secretos de Harry” en vez de “Desmenuzando a Harry” o “Descomponiendo a Harry”. Si, ya sè, no suenan muy bien estas variantes. Saludos.

  • Marxe // Junio 27, 2008 a 1:00 p06

    Ooops, no había pensado en el título realmente. Habrá que meditarlo. Crímenes y Pecados me gustó mucho más; de hecho es una de mis preferidas de Woody. Esta me gustó pero me dejó mal ver a W.A. mucho más cínico y oscuro que de costumbre, sin el más mínimo comic-relief en la peli. Lo entiendo de todos modos (creo). Es, como la de Casandra, una visión de los tiempos actuales y una proyección de los tiempos por venir. Quizás Cassandra sea el propio Woody: se acercan tiempos oscuros en los que de tanta ambición de consumo terminaremos consumiéndonos nosotros.

  • Ana // Junio 28, 2008 a 1:00 p06

    Mike, sí, descomponiendo sonaría mejor que deconstruyendo, pero.. ¿es lo mismo?
    Marxe, tá buena tu lectura, lo de Cassandra como Woody… Lo del comic relief no siempre lo ha usado, como en Interiores, o Septiembre, o Match Point, que son dramones, pero que en verdad no tienen ese cinismo oscuro, con aires de resignación que tiene el Sueño de Cassandra. Es eso lo que incomoda, lo que a uno lo deja mal. Gracias por pasar, gente!

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