Vuelve Laurie Anderson. La última vez que estuvo aquí fue en el año 2005, con The end of the moon. Se sentaba sobre su silloncito rojo y miraba al público como quien está solo en su casa, sumido en sus pensamientos. Y hablaba con nosotros como si todos estuviésemos en realidad alrededor de una mesita; la luz se ha cortado, y unas velas se mueven apenas, con el tono de su voz . O de pie con su violín eléctrico, el reflejo de una luna digitalizada trazaba líneas y cráteres sobre su hermoso y grave rostro. Laurie Anderson fascina. Vamos a hechizarnos de nuevo. Gran Rex a fines de agosto, con gran esfuerzo para el bolsillo, pero bueh.
Quémoción
Julio 15, 2008 · 1 comentario
Categorías: Música
1 respuesta hasta el momento ↓
Cass // Julio 15, 2008 a 1:00 p07
Qué buenísimo sería poder ir, realmente!
Me perdí el 2005 por lerda. Las entradas volaron y me quedé con ganas de ir…
Hagamos un esfuercito que vale la pena…
Abrazoso!
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