Felices juntos

Ahí afuera

Octubre 16, 2008 · 6 comentarios

Todos los jueves voy a un curso en el planetario, en el que nos enseñan la eclíptica, que es el camino del sol, y el ecuador celeste, que es la proyección de la línea ecuatorial en el espacio, y lo que eso significa para entender nuestra comprensión del tiempo y reconocer las estrellas. Y nos explicaron que lo que se llama planetario no es la cúpula cóncava que lo hace tan famoso, sino en realidad el aparato en el centro de la sala, que es negro, enorme y extraño y que tiene, en sus irregulares (tentaculares) superficies, el dibujo de las constelaciones y de las líneas que sirven para ubicarlas. Lo que parece nuestro cosmos es en realidad una sucesión de perforaciones iluminadas desde dentro, pero igual cada vez que apagan la luz y el cielo de mentira se enciende en una vía láctea personal,  todos allí dentro somos tan felices, sin Plaza Italia y sus incesantes bondis, sin recesión ni bolsas que asusten, sin crímenes ni mafias ni bombas ni guerras ni niños que se drogan ni terroristas que toman escuelas ni soldados que matan familias ni jubilados que venden cosas en el subte cuando debieran estar tranquilos, donde quieran estar.  Ya todos podemos reconcer Alfa y Beta de Centauro, no confudimos más Venus con Sirio y podemos reconocer Escorpio. Terminé de leer anoche un libro maravilloso que se llama El curioso incidente del perro a medianoche. Y el protagonista, Cristopher Boone, se pone a veces a mirar las estrellas.

“And when you look at the sky you know you are looking at stars which are hundreds and thousands of light years away from you. And some of the stars don’t even exist anymore because their light has taken so long to get to us that they are already dead, or they have exploded and collapsed into red dwarfs. And that makes you seem very small, and if you have difficult things in your life it is nice to think that they are what is called negligible which means that they are so small you don’t have to take them into account when you are calculating something”.

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6 respuestas hasta el momento ↓

  • Cass // Octubre 16, 2008 a 1:00 p10 | Responder

    Ahhhh qué belleza!!
    O sea que hoy estás contenta y a la expectativa.
    Pensar que yo todavía no conozco el planetario! con lo que me gustan estas cosas…

    Abrazot.

  • PsicoZen // Octubre 17, 2008 a 1:00 p10 | Responder

    “… And everything under the sun is in tune…”

    Creo y quiero creer y me resisto a descreer en ésto, que además es probablemente mi única certeza.

  • Panoramix // Octubre 17, 2008 a 1:00 p10 | Responder

    Ana: Muy bonito post. Que tremenda mirada la de los ojos aspergianos de Christopher, sin los filtros que cubren los nuestros, o los de Siobhan. Y que increible que estas viditas nuestras, sobre este pequeño mundito fragmentario, en una galaxia periferica de morondanga, tengan, algunas veces, absoluta conciencia de tanta pequeñez.
    bss

  • Bertita // Octubre 19, 2008 a 1:00 p10 | Responder

    Ana querida, qué buen comentario…
    Recuerdo un poema mío, en las épocas en que solía escribir, que comienza así…
    “Amado tiempo de mi tiempo
    escondido en el tiempo inexistente
    del brillo de una estrella”
    y sigue, más o menos,
    aromas de cocinas
    microondas
    buzón de mi esquina
    internet
    luz celeste
    varón
    luz rosada
    nena
    ecografías
    No sé si viene al caso o no, pero megustó recordarlo
    No lo tengo a mano ni en la compu, donde estoy
    Un beso de ida y vuelta a la luna

  • Ana // Octubre 20, 2008 a 1:00 p10 | Responder

    Eso exactamente: beso de ida y vuelta a la luna a todos.

  • ojos de suri // Octubre 22, 2008 a 1:00 p10 | Responder

    Me muero por ir al planetario, lástima que siempre me acuerdo en vacaciones de invierno.
    Qué bonito post! A mí también me encantó el protagonista del Curioso incidente.
    Besos

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