Felices juntos

Memoriacasán

Noviembre 26, 2008 · 7 comentarios

Me pide the boss que elabore una memoria de este año de trabajo. Le pido ayuda a mi papaíto, que en eso es ducho, y me responde por mail de manera clarísima, con copia a toda la familia. Muchas gracias. De veras no hubiera podido comprender mejor el proceso con unotra explicación.

Mi hija menor (me refiero a su edad…) me pide consejos para hacer una memoriacasán. La tarea es por demás sencilla: se consiguen las publicaciones de los últimos 55 años para ver fotografías y comparar labios, el mismo procedimiento para otros puntos del organismo, de frente, de perfil, de espalda, con ropa, con menos ropa, desabrigada. Se realiza una minuciosa revisión de cada parte para ver si se puede reconocer algo propio, porque si no es sobre algo propio, ¿en qué queda una memoria?
Una vez reunidos los retazos de lo que un día fue un cuerpo propio, se los coloca en orden sobre la mesa: 1% de labios originales, 0,00001/2 por ciento de tetas y así sucesivamente. Esta reunión permite elaborar una memoria original, la cual siempre será breve y rica en sentido,  lo demás es superfluo, no hay por qué  especular sobre el valor de cada siliconazo. Se trata de una memoria sobre lo esencial, si es que a mejante mujer se le puede reconocer algo de esencia.
Así se resuelve el camino más válido para hacer una memoria.
Pero hay otras alternativas, porque nunca faltan las y los jefes con otros puntos de vista que dicen: Ah no! No me interesa la memoria de lo propio, de lo esencial, quiero la de las siliconas. Y ahí sí que te quiero ver! ¿Cómo moverse en medio de operaciones hechas sobre otras, de capas sobre capas, de vericuetos de artificio…? Nada más complicado, hija mía, que una memoria del no ser de un ser.
Moraleja: cuando hagas una memoria trata de colocar lo esencial; si te piden artificios, trata de ir de lo esencial a los artificios; si te piden puro artificio…, pues tendrás que describir algunas cosas e imaginarte otras.

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