Felices juntos

Entradas clasificadas como ‘Otros’

Georgia

Agosto 10, 2008 · 1 comentario

Una de las personas que más quiero en el mundo vive en Tbilisi, la capital de Georgia. La conocí en el año 2003, nos volvimos a ver en el 2005 y luego en el 2007. Nos va a tocar vernos, entonces, en el 2009. En eso hemos quedado, porque así, parece, está planeado. Cada dos años. No conozco Georgia más que a través de su elocuencia. Ella ama a su país, que tiene un idioma único, una vida cultural riquísima, una identidad fuerte y una historia sangrienta. Stalin nació en Georgia. Georgia fue parte de la Unión Soviética, así que todos hablan ruso también. Y si necesitan visados -para viajar a Argentina por ejemplo-, tienen que pasar por Moscú.

Mi amiga es la persona más fuerte que conozco. Es psicóloga, y con sólo 29 años preside el Centro Georgiano para la Rehabilitación Médica de Víctimas de la Tortura. Su esposo es considerado uno de los mejores escritores de su país. En 2007, después de un festival en Holanda, algunas de sus poesías fueron traducidas al inglés y pueden leerse acá.

Ahora Putin y Medvédev bombardean Georgia por aire. Hasta el minuto en el que escribo, los bombardeos ocurrían a sólo unos 100 kilómetros de Tbilisi, donde ellos viven, duermen, crían a su hijo. Donde están sus padres, sus amigos, y todo lo que ese país ha podido construir a través de su historia de ocupación, dislocación, revolución. Rusia nunca se resignó a la pérdida territorial después de la caída del comunismo. Y ahora, para proteger a los rusos de Osetia del Sur, eligen bombardear Georgia. ¿Desde cuándo la administración rusa, compuesta por alcohólicos viciosos y psicópatas, quiere proteger a su propio pueblo? ¿No vimos el desastre en el teatro de Moscú en 2002, el desastre en la escuela de Beslan en 2004? ¿No vimos cómo asesinaron de un tiro a la gran periodista Anna Politkóvskaya, cómo asesinaron con polonio a Aleksandr Litvinenko, ex miembro de los Servicios de Seguridad rusos, que denunció los horrores secretos de la gestión de Putin? ¿No conocemos el desastre de Chechenia, que por sus aspiraciones independentistas, las mismas que puede tener Osetia, ha sido condenada al asesinato y al olvido?

Mi amiga adora a Dostoievski, adora a Zemphira, una cantante rusa. Rusia es parte de sí misma, no odia a ese país. Nadie como ella sabe que el odio es una enfermedad incurable, infinita. Recibe en su instituto a niños chechenos que se dibujan a sí mismos disparándole a Putin, sangre salpicada por todas partes. Recibe a ancianos que fueron torturados durante la era estalinista, y que ya no pudieron volver a vivir porque no pudieron dejar de odiar. Y cómo, es cierto, cómo dejar de odiar después algo así.

Ojalá que la situación de violencia en Georgia termine ya, por el amor que le tengo a mi amiga, por el país que ella ama, y por el deseo de que no sigan cultivándose más semillas de odio en este mundo.

Acá hay un buen artículo y acá otro.

Categorías: Otros

Dr. House o de cómo amargarle el día a un hipocondríaco

Junio 6, 2008 · 5 comentarios

La serie Dr. House debe ser terrible para los hipocondríacos… Siempre aparecen personas con enfermedades rarísimas, y el único capaz de dar con el diagnóstico adecuado, uno tirado de los pelos, invisible para los demás médicos y para los aparatos ultrasofisticados que hay en ese hospital privado yanqui, es Dr. House. Terrible, terrible pensar que uno puede ir con dolor de rodillas al Sanatorio Colegiales o al hospital Tornú, y que por ausencia de un Dr. House nadie se dé cuenta de que en realidad uno es alérgico a la quinina, o a un raro germen que se encuentra en el pelo de su pareja, o que sufre una infección terminal al hígado contraída por el diario contacto con un teclado de computadora de edificio público. Estoy segura de que varios médicos de muchos países diferentes, reciben periódicamente pacientes que creen tener alguna enfermedad de la que se enteraron en Dr. House. Yo, si fuera médico, organizaría alguna protesta contra las series de médicos. Pero como no soy médico ni tampoco taaan hipocondríaca y Dr. House me parece sexy… pos lo sigo viendo.

Categorías: Otros

Donde estés habrá música

Mayo 6, 2008 · 1 comentario

Vamos a extrañar tus pilas, Laura. Vamos a extrañar tus anécdotas bizarras, tu manera de hacernos reír. Vamos a extrañar tus programas de radio, tus revistas, tus fiestas, tu voluntad de armar proyectos, de armar equipo. Los días pasan y de a poco nos damos cuenta, yo me doy cuenta, de que te fuiste. Pero nos has dejado tanto que tenemos Laura para rato, para siempre. Ojalá que, desde donde estés, sientas todo el amor que te tenemos; ojalá te estés burlando de nosotros con tu incorrección política y tu gran inteligencia, ojalá sigas, desde donde estés, escandalizándote por los males de este mundo, y empujando para que podamos arreglar algo.
Lo que es seguro es que donde estés habrá música. Y quienes te recordamos te recordaremos siempre con un fondo musical, el mundo que tanto adorabas.
Un abrazo, querida Laura.

La amiga periodista, radiofílica y musicómana Laura Araujo nos dejó el 4 de mayo. Una pionera de los medios jóvenes en Mendoza, será recordada siempre por sus amigos, colegas y radioescuchas.

Categorías: Otros

Volvé pronto

Enero 22, 2008 · 1 comentario

ij.jpg Desde este pequeñísimo lugar, todo mi apoyo a la familia de Joseph Collazos, ex compañero de la Escuela de Verano de la Complutense, que está desaparecido hace poco más de un mes.

¡Aguante muchacho! Todos estamos pensando en vos. Un abrazo para Iñaqui y para toda la clase, por las pilas.

Categorías: Otros